-
Escribir hoy se parece cada vez más a lanzar botellas vacías al mar… pero sin mar. Solo ruido. Un zumbido constante, como un enjambre que no descansa, donde cada palabra compite por sobrevivir unos segundos antes de hundirse sin dejar rastro. Hubo un tiempo —no hace tanto— en que opinar implicaba una forma de responsabilidad… Read.
